Organiza una cata ciega con tus amigos

Si quieres sorprender a tus invitados anímate a organizar algo distinto y divertido, aquí te explicamos cómo hacerlo. 

 
Seáis o no expertos en vino una cata ciega es algo que siempre triunfa, solo hay que tapar distintos vinos e intentar averiguar qué estamos catando a través de la vista,  el olfato y el gusto, pero sin estar condicionado por marcas, añadas o zonas de producción… 
 
¿Sabríais distinguir un vino crianza de un reserva? ¿Un vino procedente de la Denominación de Origen Toro de un Ribera del Duero? Pon a prueba a tus invitados y con un poco de ingenio también podrás jugar tú aunque te encargues de organizarlo. 
 
 
Lo primero es elegir los vinos, lo ideal es que haya entre tres y seis vinos diferentes. Puedes seleccionar los vinos en función de si queréis averiguar el tipo de vino (joven, roble, crianza, reserva, gran reserva…), y, para los más experimentados, su procedencia (Denominaciones de Origen), añada y/o variedad de uva. Para este primer paso te vendrá bien ir a un sitio en el que puedas comprar diferentes tipos de vinos o bien comprarlos por Internet y que te lleguen a casa.
 
Si es vuestra primera cata ciega o si tus invitados  tienen diferentes niveles de conocimiento de vino recomendamos hacer una cata “mixta” en la que haya que averiguar casi todo de cada vino: tipo, D.O., variedad de uva… pero dando alguna pista previa, es decir, diciendo cuántos vinos hay de cada tipo. 
 
 
2- Preparar la cata
 
Recuerda antes de preparar la cata tener bien conservado el vino para servirlo a la temperatura adecuada. Para preparar la cata solo tienes que tapar las botellas con fundas, bolsas o papel, para que no se vea su contenido, y numerarlas. Si tú también quieres participar y averiguar los vinos pide ayuda a tus invitados para que, por ejemplo, una persona abra las botellas de vino, otra las tape y otra las enumere.
Es conveniente que cada comensal tenga el mismo número de copas que de vinos a catar y que éstas estén bien numeradas para poder volver a catar un vino durante la prueba en caso de duda. Deberás facilitar a los participantes un papel y un bolígrafo y explicarles qué es lo que deberán averiguar, como puede ser el color los aromas o sabores (para esto puede ser interesante descargarte las fichas de cata de los vinos que puedes encontrar en la descripción del producto de algunas tiendas online o páginas web de bodegas) o también averiguar el tipo de vino, los meses de barrica, el tipo de barrica, la Denominación de Origen, con qué variedad de uva está elaborado, etc.) así como las pequeñas pistas que quieras dar indicando cuántos vinos hay de cada tipo. 
 
No te olvides, para que no haya conflictos, de dejar claro cuánto puntúa cada acierto y, en el caso de que haya premio, cuál es. Si quieres hacerlo aún más profesional y facilitar el trabajo a los jugadores, puedes elaborar unas fichas con todas las opciones para que solo tengan que marcar con una X. 
 
También se pueden realizar catas “a ciegas” tapando los ojos a los participantes o utilizando copas oscuras para, sin ver el vino, averiguar si se trata de un vino blanco, rosado o tinto. Pero esta es la cata ciega que os recomendamos porque pueden jugar todos y no hace falta copas específicas.
 
3- Disfrutar
 
Por último, solo queda divertirse y aprender catando. Es una forma de sentir, de opinar y también de descubrir lo que nos gusta sin estar condicionado por la etiqueta, la marca u otros factores, solamente nuestros sentidos influirán. Y, si todo esto se te antoja complicado y prefieres que te lo den todo hecho, solo tienes que ir a una bodega con tus amigos y contratar este servicio
 
En cualquier caso, la diversión queda asegurada!
 

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